LAZO DE SANGRE(II)
Le costo tres días llegar hasta Madrid. Al principio pensó que quizás debería tratar de colarse en un avión pero decidió que teniendo en cuenta el tiempo que llevaba alejado de la sociedad quizás le resultase más difícil de lo que en principio creía. Al final decidió colarse en los camiones que tuviesen pinta de dirigirse hacia allí. Se equivoco un par de veces y el viaje se alargo bastante pero al final logro llegar.
Cuando llego empezó la autentica odisea. Tenia que llegar a la casa de Damián, su hermano de sangre. Hacia tiempo, muchos años había estado en Madrid y en casa de Damián. Pero ya no recordaba como se llegaba. Ni siquiera sabia en que parte de la ciudad le había dejado el camión. Sin rumbo fijo se puso a andar por las calles de la ciudad con la esperanza de llegar a algún lugar que recordase de su anterior estancia en la Capital. algún lugar que del que poder guiarse a través de la ciudad. Fue anocheciendo y no encontró ningún lugar de esa índole. Llego a la conclusión de que su sentido de la orientación no había mejorado tras sus años en el monte.
Desde hacia un rato notaba que alguien le seguía cuando un par de tipos con el pelo rapado y chaquetas de cuero le salieron al paso. Estaba a las afueras de un parque. Llevaban cadenas y sus caras indicaban que las iban a utilizar contra él. Durante un instante pensó en adentrarse en el parque y acabar con ellos dentro pero decidió que no seria necesario. Luego pensó en hechar mano de su cuchillo y liquidarlos pero estaba seguro de que esos no eran los que le seguían y mostraría su única arma. Así que decidió atacar con los puños. Los dos tipos cargaron con el grito de “Muere puto viejo!!!” Esquivo la cadena del primero y le asesto un puñetazo en la nariz. Ese tardaría un rato en volverse a levantar. Para cuando se dio cuenta ya tenia al otro encima. Se había confiado y lo iba a pagar caro.
Escucho una explosión. Recordaba ese sonido, era un disparo, el otro tipo cayo de espaldas con un agujero en el pecho. Se giro y vio a un hombre más. Le apuntaba con un arma. Le hizo un gesto con el arma que le señalaba a un coche con la puerta abierta. No hicieron falta palabras. Entro en el coche.
Cuando llego empezó la autentica odisea. Tenia que llegar a la casa de Damián, su hermano de sangre. Hacia tiempo, muchos años había estado en Madrid y en casa de Damián. Pero ya no recordaba como se llegaba. Ni siquiera sabia en que parte de la ciudad le había dejado el camión. Sin rumbo fijo se puso a andar por las calles de la ciudad con la esperanza de llegar a algún lugar que recordase de su anterior estancia en la Capital. algún lugar que del que poder guiarse a través de la ciudad. Fue anocheciendo y no encontró ningún lugar de esa índole. Llego a la conclusión de que su sentido de la orientación no había mejorado tras sus años en el monte.
Desde hacia un rato notaba que alguien le seguía cuando un par de tipos con el pelo rapado y chaquetas de cuero le salieron al paso. Estaba a las afueras de un parque. Llevaban cadenas y sus caras indicaban que las iban a utilizar contra él. Durante un instante pensó en adentrarse en el parque y acabar con ellos dentro pero decidió que no seria necesario. Luego pensó en hechar mano de su cuchillo y liquidarlos pero estaba seguro de que esos no eran los que le seguían y mostraría su única arma. Así que decidió atacar con los puños. Los dos tipos cargaron con el grito de “Muere puto viejo!!!” Esquivo la cadena del primero y le asesto un puñetazo en la nariz. Ese tardaría un rato en volverse a levantar. Para cuando se dio cuenta ya tenia al otro encima. Se había confiado y lo iba a pagar caro.
Escucho una explosión. Recordaba ese sonido, era un disparo, el otro tipo cayo de espaldas con un agujero en el pecho. Se giro y vio a un hombre más. Le apuntaba con un arma. Le hizo un gesto con el arma que le señalaba a un coche con la puerta abierta. No hicieron falta palabras. Entro en el coche.
Al final el viernes ni presentemientos ni leches. Un colega se puso malo porque nos inflamos a tequila pero luego se puso bien y guay.
El sabado volvimos a los columpios aunque esta vez creo que nadie vino lisiado. Bueno si, mis pantalones que se fueron a la basura.
En fin que fue un finde interesante.
La historia termina en breve. La proxima parte es el Sicofallo, que me e creado un final a lo mio...lo mistico.
See you.

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